jueves, 15 de septiembre de 2011

Enfermedades no contagiosas matan más personas


En los últimos 30 años se han impuesto en todo el mundo, y por ende en América Latina, al calor del crecimiento económico, un estilo de vida mucho más sedentario y cambios en la alimentación.

El resultado: se hace menos ejercicio y en la dieta predominan los azúcares, las grasas saturadas y la sal, lo que provoca problemas de salud como colesterol, tensión alta y altos niveles de azúcar en sangre.

Esta situación es la que ha hecho, en gran parte, que el 69 por ciento de las muertes en Latinoamérica se deba a enfermedades no contagiosas, como las cardiovasculares y las respiratorias, aunque el porcentaje presenta sensibles variaciones en función del desarrollo económico y sanitario del país, según un informe que acaba de difundir la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El promedio es superior al de fallecimientos en el conjunto del planeta, donde el 63 por ciento de los 57 millones de muertes totales en el 2008 se debió a “patologías cardiovasculares o respiratorias, diabetes o cáncer”, según manifestó Leanne Riley, jefe del departamento de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud de la OMS.

En el caso latinoamericano, las cifras son indicativas de la situación económica y social del país, habiendo una relación entre los altos porcentajes de muertes por enfermedades no contagiosas (ENC) y el grado positivo de desarrollo económico de un país.

“El índice medio de masa corporal se ha duplicado en la mayoría de los países en tan sólo 30 años y los casos de sobrepeso han crecido notablemente”, precisó la responsable de la OMS.

En el caso latinoamericano, el contraste más claro lo muestran naciones como Uruguay y Bolivia, por ejemplo. En Uruguay, el 87 por ciento de las muertes en el 2008 se debió a dolencias no contagiosas, con un 8 por ciento de muertes asociadas a enfermedades contagiosas, problemas nutricionales, mortalidad maternal y perinatal, y un 6 por ciento asociadas a accidentes o actos violentos.

En Bolivia, por el contrario, un 57 por ciento de las muertes tuvieron que ver con las ENC, mientras que un 35 por ciento guardaron relación con problemas sanitarios curables y un 12 por ciento con daños físicos.

El problema específico de América Latina, según la OMS, es que un importante porcentaje de esas muertes se produce entre la población menor de 60 años (y muy mayoritariamente de bajos ingresos), lo que representa un duro golpe para la fuerza productiva de los países.

El director de la Iniciativa antitabaco de la OMS, Douglas Betcher, explicó, por su parte, que la incidencia de estas enfermedades no es sólo un problema de salud, sino también un grave problema económico, ya que los países gastan miles de millones de dólares en tratamientos contra las enfermedades no transmisibles.

Dijo también que estas patologías son una de las mayores amenazas para la economía mundial y la seguridad financiera, por lo que consideró urgente avanzar en su prevención, la mayoría evitables cambiando malos hábitos tanto de alimentación como de actividad física y consumo de cigarrillo.

LA PREVENCIÓN ES CLAVE

Según Leanne Riley, jefe del departamento de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud de la OMS, los países que más han invertido en programas de prevención y campañas de concientización entre la población son los que mejores resultados han obtenido en aspectos como reducir el colesterol o la tensión entre la población.

También destacó que “ahora mismo los mayores consumidores de tabaco y de comida basura están en los países más pobres, ya que las compañías de estos productos se centran en estos mercados, menos regulados y donde no hay tanta concientización sobre el sus peligros”.

Archivo: portafolio.co

martes, 6 de septiembre de 2011

¿Qué es un juanete?



Un juanete es un agrandamiento de la articulación de la base del dedo gordo del pie – la articulación metatarsofalángica – que se produce al desplazarse el hueso o el tejido de la articulación del dedo gordo. Esto fuerza al dedo a doblarse hacia los otros, creando un bulto de hueso, frecuentemente doloroso, en el pie. Como esta articulación soporta gran parte del peso del cuerpo al caminar, los juanetes pueden ser extremadamente dolorosos si no se tratan. La propia articulación metatarsofalángica puede volverse rígida e irritada, haciendo difícil o imposible incluso llevar zapatos. Los juanetes o bunios – del latín bunio, que significa agrandamiento – pueden darse también en la parte exterior del pie, en el dedo chico, donde se le llama “juanete de sastre”.

Síntomas
Desarrollo de un bulto firme en el borde externo del pie, en la base del dedo gordo.
Enrojecimiento, hinchazón, o dolor en, o cerca de, la articulación metatarsofalángica.
*Callos u otras irritaciones causadas al montarse un dedo sobre otro.
Movimiento limitado o doloroso del dedo gordo.

¿Cómo aparece un juanete?

Los juanetes se forman cuando se altera el equilibrio de fuerzas que se ejercen sobre las articulaciones y los tendones del pie. Esto puede llevar a inestabilidad de la articulación y causar la deformidad. Aparecen tras años de movimiento y presión anormales en la articulación metatarsofalángica. Son, por lo tanto, un síntoma de mal desarrollo del pie y normalmente son causados por la forma de caminar, el tipo hereditario de pie, el calzado, u otros motivos.

Aunque los juanetes tienden a aparecer en varios miembros de la misma familia, lo que se hereda es el tipo de pie – no el juanete. Los padres que padecen mala movilidad del pie pueden pasar el tipo de pie problemático a sus hijos, que a su vez serán también propensos a desarrollar juanetes. El funcionamiento anormal causado por este mal desarrollo del pie puede llevar a presiones sobre el pie y dentro de él, a menudo con el resultado de deformidades en el hueso y la articulación, como juanetes o dedos en martillo.

Otras causas de juanetes son heridas en el pie, desórdenes neuromusculares, o deformidades congénitas. Las personas que sufren de pies planos o arcos del pie bajos son también propensas a desarrollar estos problemas, así como los pacientes artríticos o con enfermedades inflamatorias de las articulaciones. También son un factor las profesiones que conllevan un esfuerzo excesivo del pie; los bailarines de ballet, por ejemplo, a menudo desarrollan el problema.

El calzado demasiado apretado o que aprieta unos dedos contra otros es también un factor común, que explica la alta preponderancia del problema entre las mujeres.

¿Qué puede hacer para aliviarlo?
Colocar protectores de juanete comerciales, sin medicación, alrededor del bulto del hueso.

Llevar calzado de puntera amplia.
Si el juanete se inflama y duele, aplicar hielo varias veces al día para reducir la hinchazón.

Evitar los zapatos de tacón de más de dos pulgadas (5 cm.) de alto.
Consulte a su podiatra si persiste el dolor.
Tratamiento conservador para el dolor de juanetes.
Las opciones de tratamiento varían con el tipo y gravedad de cada juanete, aunque es importante identificar la deformidad temprano en su desarrollo para evitar la cirugía. Se debe buscar atención de un médico podiatra a la primera indicación de dolor o incomodidad porque, si se dejan sin tratar, los juanetes tienden a hacerse mayores y más dolorosos, haciendo más difícil el tratamiento no quir úrgico.

El objetivo principal de la mayoría de las opciones de tratamiento temprano es aliviar la presión sobre el juanete y detener la progresiva deformación de la articulación. Un médico podiatra puede recomendar estos tratamientos:


Acolchado y vendado

Acolchar el juanete, frecuentemente el primer paso en un plan de tratamiento, reduce el dolor y permite al paciente llevar una vida normal y activa. Las vendas ayuda a mantener el pie en una posición normal, reduciendo la presión y el dolor.

Medicación
Frecuentemente se recetan fármacos antiinflamatorios e inyecciones de cortisona para aliviar el dolor agudo y la inflamación causadas por deformidades de las articulaciones.

Fisioterapia
Se usa a menudo para aliviar la inflamación y el dolor. La terapia de ultrasonidos el una técnica popular en el tratamiento de juanetes y el tejido blando asociado a ellos.

Ortopedia
Las plantillas para el calzado pueden ser útiles para controlar la funcionalidad del pie y pueden reducir los síntomas y prevenir el empeoramiento de la deformidad.

Cuando falla el tratamiento temprano o el juanete crece más de lo aconsejable para esas opciones, la cirugía podiátrica puede ser necesaria para aliviar la presión y reparar la articulación del dedo.

Opciones quirúrgicas.
El médico podiatra cuenta con varios procedimientos quirúrgicos. La cirugía elimina el agrandamiento del hueso, rehace el alineamiento normal de la articulación, y alivia el dolor.

En las deformidades menos graves puede usarse una simple bunionectomía, en la cual se elimina únicamente el bulto del hueso. Los casos más graves pueden requerir procedimientos más complejos, que incluyen cortes en el hueso y el realineamiento de la articulación.

La recuperación lleva tiempo, y son comunes las molestias y la hinchazón durante varias semanas tras la cirugía. El dolor, sin embargo, se controla fácilmente con medicamentos recetados por su médico podiatra.

Su medico/cirujano podiatra se ha formado específica y extensamente en el diagnóstico y tratamiento de todo tipo de problemas en los pies. Esta formación incluye cada uno de los sistemas y estructuras, intrincadamente interrelacionados, del pie y la parte baja de la pierna, incluida la piel y los sistemas neurológico, circulatorio, y musculoesquelético, que comprende los huesos, articulaciones, ligamentos, tendones, músculos y nervios.